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miércoles, 26 de agosto de 2015

lady relatos: El otro Osiris

Relato: El otro Osiris (No apto para cardiacos)



Cuentos y relatos de terror.
Ella era una gran aficionada a la Historia, sobre todo de la antigua. Devoraba libros sobre el pasado, tomaba notas en un gran cuaderno, admiraba y se sobrecogía al mismo tiempo. Miraba a través de la ventana del tiempo tratando de recomponer una visión del mundo a través de sus héroes más queridos y también de los más que más odiaba. Temblaba de placer leyendo sobre las gestas de grandes conquistadores como Atila, Alejandro magno o Napoleón, las intrigas de palacio, las andanzas de los dioses de la antigüedad, con sus tramas casi novelescas. Pero de todas ellas, había una que le sedujo desde que conoció la leyenda, la historia de una de las grandes amantes de la historia: Isis, la diosa que tanto amaba a Osiris, que no dudó en buscarlo por medio mundo, él atrapado en un cajón viajando por el Nilo y acabada su vida en pedacitos perdidos en el sagrado río, traicionado por Seth, su hermano que codiciaba el trono. Lo que no sabía ella era que un día esa historia trataría de volverse real.
Porque Elaine, así se llamaba, estaba casada desde hacía veintitantos años con Mike. No tenía hijos de su marido, con el que mantenía una relación de amor madura y que parecía sobreponerse a todos los obstáculos, incluido el de su incapacidad para engendrar. Su vida transcurría feliz entre su trabajo de historiadora de la universidad y su vida en casa con Mike. Impartía clases a jóvenes que aspiraban sólo a vivir de la docencia, pues aquella materia no gozaba de las mejores salidas laborales. De todos sus alumnos, destacaba uno que siempre se hacía el encontradizo con ella, llamado Joseph. Le hablaba entre balbuceos casi incomprensibles, la voz se le trababa, se le caían los libros al suelo, las gafas… sufría todos los síntomas de haberse enamorado de su profesora. Ella no lo pensaba, creía que se trataba sólo de un chico patoso, un tanto tímido y terriblemente despistado para sus cosas. Ella ignoraba la realidad. No le hacía caso, apenas cruzaba con él alguna palabra suelta, no más conversaciones que las meramente académicas.
Cuentos y relatos de terrorUna tarde, Elaine se llevó el susto de su vida. Al regresar a casa encontró en su salón una imagen que jamás hubieran diseñado sus peores pesadillas. Su marido permanecía amordazado y atado a una silla, mientras el estudiante le apuntaba con una pistola. No cerró la puerta de la calle, esperando así que el drama que allí se estaba cocinando no llegase a culminarse.
Ella le conminó a dejar el arma en el suelo, asunto que el joven no atendió. Entonces, ocurrió algo horroroso: el joven sacó de detrás del sofá una sierra mecánica, amenazando directamente al asustado Mike, que no entendía nada.
-¡Así podrás recomponer su cuerpo, como hizo Isis! ¡Y lo hizo bien, luego tuvo un hijo con él! Si no funciona puedes tenerlo conmigo.
-¿Eso querrías? ¿Qué tuviese un hijo contigo? –contestó temblando aunque tratando de disimularlo.
-Así podrías cumplir tu sueño. Él no puede.
-Pero bueno, ¿cómo sabes tú eso? ¿De dónde lo has sacado? Si no hemos tenido hijos es porque no hemos querido.
-No es cierto y lo sabes. Los informes de vuestra clínica privada dicen otra cosa.
-¡Es el colmo! ¿Has estado investigándonos? ¿Por qué?
-¿Debo explicarlo aquí? No eres feliz. Yo puedo arreglar eso. Trocearemos a Mike y luego pegaremos sus fragmentos. Después podrás tener sexo con él y entonces tendrás a tu hijo, al que pondrás por nombre Horus.
-Joseph, sal de esta casa.
-¡Cállate ya! Yo sólo quiero ayudar.
-¿Ayudar matando a mi marido? ¿Eso es ayudar a quién? ¿A ti?
Cuentos y relatos de terror
Resultó que Mary, la amiga y vecina de Elaine, que solía pasarse por casa de su amiga por las tardes, al ver lo que sucedía a través de la puerta abierta, permaneció escondida y cuando pudo durante una distracción del estudiante, huyó al exterior. Llamó a la policía, que se personó en el domicilio en pocos instantes.
Joseph fue detenido y el libro sobre Isis y Osiris guardado en el desván en una caja bajo siete llaves. Elaine y Mike se mudaron a otra ciudad para intentar continuar con su vida. El enamorado estudiante fue encarcelado por intento de asesinato.
En la pared de su celda, Joseph escribía frases que le recordaban por qué estaba allí:
“En esta caja, Seth, mi hermano traidor, me ha encerrado. Seré pasto de cocodrilos y demás fieras, pero ella volverá para unir mis restos y amarme hasta darme un hijo”.

Joseph el Loco, o como él se hacía llamar en aquel penal, El otro Osiris.



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Llicència de Creative Commons
El otro Osiris de Susana Villar està subjecta a una llicència de Reconeixement 4.0 Internacional de Creative Commons

2 comentarios:

  1. De verdad que hay amores enfermizos.
    El mal fullll es que te topes con uno de ellos.
    Un abrazo niña.

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  2. Pues sí, viendo las cosas que pasan por ahí, que no te extrañe que algo así pueda llegar a suceder. Gracias por leerme. Un abrazo.

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